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jueves, 17 de octubre de 2024

¿Rápido o lento? Cómo encontrar tu ritmo de yoga

 ¿Rápido o lento? Cómo encontrar tu ritmo de yoga



Hay muchos factores que se deben tener en cuenta al buscar una práctica de yoga que funcione para usted. Al comparar las prácticas de yoga más rápidas (como Vinyasa, Ashtanga o Poder) y más lentas (como Yin, Restaurativa o Suave), aquí hay algunas ideas generales que debe tener en cuenta.

Yoga rápido vs. yoga lento
Las clases dinámicas de ritmo rápido no solo son una salida para la energía acumulada y estancada, sino también una excelente forma de ejercicio que desarrolla la fuerza muscular a través de la repetición del movimiento. Una secuencia rápida de posturas de yoga nos da menos tiempo para pensar, lo que hace que sea más fácil calmar la mente. Si tiene tendencia a apresurarse en las actividades, mantener transiciones suaves y constantes y conciencia de la respiración en clases más rápidas puede ser una práctica útil en el movimiento intencional.

Las clases de yoga más lentas a menudo se centran en la alineación adecuada y el reposo mental. Dedicar más tiempo a una asana (ya sea varias respiraciones o varios minutos) disminuye naturalmente el estrés y fomenta la relajación. Cuanto más tiempo mantenga una postura, más tiempo tendrán sus músculos y tejidos conectivos para relajarse y alargarse. Esto mejora la flexibilidad, favorece el desarrollo muscular y ayuda a abrir áreas alrededor de las articulaciones a las que es difícil acceder (es decir, las caderas y la espalda baja). Además, dado que es más fácil dejar que la mente divague durante los períodos de quietud física, las clases de yoga lento brindan una oportunidad para practicar la concentración profunda mientras se concentra en las inhalaciones y exhalaciones.

Honrar a tu cuerpo
Es importante tener en cuenta las capacidades y limitaciones físicas al decidir qué tipo de práctica elegir. Las clases rápidas o de ritmo fluido no se recomiendan para personas con lesiones o dolor constante. Aunque no siempre es indicativo de la condición física, la edad puede ser otro factor que afecte a tu preferencia de ritmo.

Según el Ayurveda, podemos utilizar el yoga como una herramienta para ayudar a compensar cualquier desequilibrio en nuestras vidas, no solo las limitaciones físicas obvias. Por ejemplo, si generalmente te mueves lentamente o te sientes aletargado, una clase de yoga ligera y de ritmo rápido puede ayudarte a generar energía. Por otro lado, si a menudo te esfuerzas demasiado o participas en actividades extenuantes de forma regular, es posible que quieras concentrarte en asanas más lentas y que te ayuden a mantenerte en equilibrio. De manera similar, una práctica de yoga puede ayudarte a adaptarte a las condiciones estacionales o a un momento del día. Una serie vigorizante de saludos al sol calentará tu cuerpo en una mañana fría, al igual que una sesión más lenta y reparadora te ayudará a relajarte antes de acostarte.

Encontrar el equilibrio
Así como es importante llevar una dieta equilibrada, una rutina de yoga variada puede ayudarte a mantener la flexibilidad y la fuerza en todos los aspectos de la vida. A través de los conceptos de yin y yang, es fácil ver cómo las secuencias más rápidas y más lentas pueden servir como fuerzas que proporcionan nutrición de maneras opuestas, pero igualmente importantes. A través de asanas más lentas basadas en la alineación, preparamos nuestros cuerpos para prácticas que implican más resistencia física. Las prácticas más rápidas, a su vez, fomentan la fuerza y ​​la determinación para ayudarnos a atravesar esos momentos más largos, más profundos e introspectivos.

Independientemente de la velocidad de tu práctica, el yoga consiste en tomarte el tiempo adecuado para ponerte en contacto contigo mismo con el fin de hacer lo que sea mejor para tu cuerpo, mente y espíritu en un momento determinado.

¿Sueles ceñirte a un tipo específico de yoga “rápido” o “lento”, o tu práctica es algo que se adapta y fluye? Si se aplica lo primero, te invito a romper con tus hábitos y explorar lo desconocido.

Recuerda: aunque tendemos a gravitar hacia rutinas que nos brindan comodidad, aquellas que crean un desafío personal suelen ser las más beneficiosas.

















domingo, 13 de octubre de 2024

Kripalu Yoga

Estilos de yoga

Kripalu


Kripalu Yoga, que debe su nombre al Centro Kripalu de Yoga y Salud de Massachusetts, es una práctica de yoga que pone énfasis en el cultivo de la autoconciencia, la compasión y la integración de la mente, el cuerpo y el espíritu. Fundada por Amrit Desai, Kripalu Yoga evolucionó a partir del hatha yoga tradicional y adopta un enfoque holístico del bienestar.

Los orígenes del Kripalu Yoga se remontan a las enseñanzas de Swami Kripalvananda, también conocido como Bapuji, un maestro de yoga indio. Amrit Desai, inspirado por las enseñanzas de Bapuji, fundó el Centro Kripalu de Yoga y Salud en 1983. El centro se convirtió en un centro para la práctica y la enseñanza del Kripalu Yoga, lo que contribuyó a su crecimiento y popularidad.

Principios clave y prácticas de Kripalu Yoga
Kripalu Yoga se basa en varios principios clave que guían a los practicantes hacia el autodescubrimiento y la vida consciente:
  • Observación y aceptación: se anima a los practicantes a observar sus pensamientos y sensaciones sin juzgar, fomentando la autoconciencia y la aceptación.
  • Flujo y meditación: Kripalu Yoga incorpora movimientos suaves y meditación, lo que permite un flujo libre de energía y una conexión más profunda con el momento presente.
  • Autoindagación: a través de prácticas de autoindagación, las personas exploran su paisaje interior, sus emociones y sus creencias, promoviendo el crecimiento y la transformación personal.
El objetivo principal de Kripalu Yoga es facilitar el autodescubrimiento, la transformación interior y la integración del yoga en la vida diaria. La práctica anima a las personas a explorar su yo interior, lo que conduce a una mayor comprensión de sus pensamientos, emociones y sensaciones físicas. En definitiva, Kripalu Yoga tiene como objetivo fomentar un sentido de atención plena, compasión y bienestar holístico.

Beneficios
Practicar regularmente Kripalu Yoga ofrece una variedad de beneficios para la mente, el cuerpo y el espíritu:
  • Mejora de la autoconciencia: la práctica de observar los pensamientos y las sensaciones cultiva la autoconciencia, lo que promueve el crecimiento personal y la introspección.
  • Reducción del estrés: Kripalu Yoga incorpora técnicas de relajación y atención plena, lo que contribuye a reducir los niveles de estrés y aumentar la claridad mental.
  • Mejora de la flexibilidad y la fuerza: los movimientos suaves y las asanas de Kripalu Yoga ayudan a mejorar la flexibilidad, la fuerza y ​​el bienestar físico general.
  • Bienestar emocional: las prácticas de autoindagación y la atención plena contribuyen al equilibrio emocional, fomentando una sensación de paz interior y resiliencia.
¿Pueden practicar Kripalu Yoga los principiantes?
¡Por supuesto! Kripalu Yoga es accesible para principiantes y su enfoque acogedor lo hace adecuado para personas de todos los niveles de condición física. Las clases suelen atender a una amplia gama de participantes, y ofrecen variaciones y modificaciones para adaptarse a diferentes capacidades. La práctica alienta a las personas a honrar sus cuerpos, abrazar el momento presente y progresar a su propio ritmo.

¿Kripalu Yoga es para mí?
Decidir si Kripalu Yoga es adecuado para usted depende de su deseo de autodescubrimiento, atención plena y un enfoque holístico del bienestar. Si aprecia una práctica que se extiende más allá de las posturas físicas y se centra en la integración de la mente y el espíritu, entonces Kripalu Yoga puede resonar con usted. Ofrece un viaje transformador que invita a las personas a explorar su yo interior, fomentando un sentido de presencia, compasión y bienestar general. Kripalu Yoga, una forma de Hatha Yoga que enfatiza el autodescubrimiento, la autoindagación y la autoaceptación compasiva, tiene una historia única arraigada en las enseñanzas de Swami Kripalu.

Una de las características distintivas de Kripalu Yoga es el concepto de “Kripalu Yoga en el flujo de la vida”. Este enfoque anima a los practicantes a aplicar los conocimientos adquiridos en el tatami a su vida diaria, fomentando una integración holística de los principios del yoga. La práctica consta de tres etapas: Etapa 1, centrada en la alineación y la seguridad del cuerpo; Etapa 2, que explora el flujo de la respiración y el movimiento; y Etapa 3, que cultiva una conciencia meditativa y compasiva.

A lo largo de los años, Kripalu Yoga ha ganado popularidad por su enfoque inclusivo y adaptable, lo que lo hace accesible a personas de todas las edades, tipos de cuerpo y niveles de condición física. El énfasis en la introspección, la atención plena y la integración del yoga en la vida diaria ha resonado entre muchas personas que buscan una práctica holística y transformadora.






























martes, 13 de agosto de 2024

Tres técnicas fundamentales para dominar el ego y fomentar la atención plena

 Tres técnicas fundamentales para dominar el ego y fomentar la atención plena



Tu ego, como el viento, el agua y el fuego, es un buen sirviente pero un pésimo amo. Las fuerzas naturales como el viento, el agua y el fuego proporcionan herramientas esenciales cuando podemos aprovecharlas. Estas fuerzas generan calor, proporcionan energía, permiten viajes eficientes y más rápidos y promueven el avance tecnológico, como nuestros sirvientes. Como nuestros amos, provocan inundaciones desastrosas, tormentas devastadoras e incendios destructivos.

El ego desempeña un papel similar en nuestras vidas. Cuando lo aprovechamos, puede promover nuestra salud y seguridad, pero cuando nos domina, puede sumergirnos en muchas tormentas psíquicas innecesarias. Cuando lo aprovechamos a través de la atención plena y la conciencia, es nuestro sirviente. Pero cuando sucumbimos a la manipulación psicológica del ego, somos sacudidos por los vientos del miedo, la paranoia y la ira. Estas tormentas también pueden causar una profunda ansiedad personal y social, que a menudo nos deja sintiéndonos impotentes y deprimidos.

Estamos destinados a ser felices, y nuestro ego fue creado para ser una herramienta para promover una parte de esa felicidad, nuestra supervivencia. De hecho, nuestra felicidad no puede existir sin nuestra supervivencia, pero también es cierto que la supervivencia no equivale precisamente a la felicidad. Lamentablemente, muchas almas se encuentran en circunstancias en las que hay pocas amenazas físicas reales para su supervivencia, pero viven con un miedo constante. En ocasiones, cuando pregunto a las personas cómo están, responden: “sobreviviendo”. Esta respuesta siempre me entristece. También es una señal probable de que han hecho de su ego el ejecutor de su felicidad.

El ego y la atención plena

El problema del ego es que, por naturaleza, no está satisfecho con el papel que se le ha asignado. Intenta constantemente acceder a cuestiones psicológicas, además de controlar nuestra supervivencia física. Si le damos ese acceso, nuestro ego procede a elevar las cuestiones psicológicas a cuestiones de supervivencia eminente. Si se lo permitimos, consciente o inconscientemente, el resultado es la amplificación de nuestros miedos más allá de las proporciones realistas y daña la perspectiva adecuada. Desafortunadamente, la mayoría de las veces esto ocurre de manera inconsciente.

La atención plena, en esencia, implica identificar estos miedos y las tendencias egocéntricas y egoístas que los exageran, a medida que los llevamos a la atención de nuestra mente consciente. Luego podemos aprender a desarmarlos. Cuando aprendemos a hacer esto, con el tiempo podemos aprender a mantener un alto nivel de atención plena, la mayor parte del tiempo. Creo que este es el verdadero propósito de la meditación y la oración. En su forma más óptima, la oración y la meditación son tanto estados mentales como prácticas. Más que simples acciones, la meditación y la oración son actitudes de atención plena en las que vivimos.

Tres técnicas efectivas para reconocer el mal comportamiento psicológico. La primera es algo profunda y un poco desconcertante al principio, pero las otras dos son muy prácticas. La primera involucra nuestra conciencia general, pero la segunda y la tercera incluyen nuestros pensamientos y sentimientos. Sin embargo, estas tres técnicas desempeñan un papel esencial en la atención plena general.

Primera técnica

La primera técnica consiste en aprender quiénes somos y quiénes no somos. Para entender quiénes somos, a veces resulta útil determinar quiénes no somos. No somos nuestros sentimientos, pensamientos, nuestra autoimagen, nuestra carrera o incluso nuestros nombres. Tampoco somos nuestros hijos, padres, cónyuge, pareja o la falta de pareja. Todas estas son cosas externas a nosotros, y no es ahí donde se origina nuestra verdadera identidad. Somos lo que está dentro de nosotros. Somos los que somos conscientes de todas estas cosas.

Tu conciencia, que no se puede ver, tocar ni conocer, pero sin la cual nada más se puede ver, tocar ni percibir, es lo que te hace único y especial. La conciencia también puede denominarse nuestra conciencia, alma o espíritu.

Nuevamente, esto puede resultar confuso al principio porque estamos muy acostumbrados a centrar nuestra identidad en cosas externas a nosotros. Pero es una verdad muy profunda y simple que aporta gran sabiduría cuando se entiende claramente. A medida que aprendemos a dar un paso atrás y dejar de lado las cosas y las personas externas a nosotros, y a detenernos y darnos cuenta de que somos nosotros los que estamos conscientes de esas cosas, empezamos a centrarnos en lo que nos hace únicos. También empezamos a poner las cosas en la perspectiva adecuada.

Si lo que nos hace únicos es nuestra conciencia, el tiempo que pasamos preocupados por cuestiones externas a nosotros, como lo que otras personas piensan de nosotros, o lo bien que nos vemos, o lo inteligentes o exitosos que somos, pierde importancia. A medida que nos concentramos más en nuestra naturaleza intrínseca invisible, surge la tendencia a centrarnos en cuestiones más profundas.

En consecuencia, una parte central de la meditación es conectarnos con esta naturaleza intrínseca como el centro de nuestro ser. Esta conexión nos brinda una gran paz. También nos proporciona una perspectiva valiosa y sabia, a medida que empezamos a ver cada vez más nuestras reacciones a las cosas externas a nosotros como observadores y menos como participantes. Aprendemos a observarnos a nosotros mismos desde nuestro interior.

Segunda técnica

La segunda técnica consiste en aprender a reconocer la naturaleza precisa de nuestros miedos. Todos sabemos cuándo sentimos miedo. El truco de la atención plena y la madurez emocional es la capacidad de identificar la fuente de nuestra ansiedad. Distinguir entre la naturaleza de la amenaza nos ayuda a aislar y luego analizar nuestros miedos.

Debemos ser capaces de identificar si nuestro miedo se genera a partir de problemas psicológicos o de la ansiedad que plantea una situación desesperada inmediata. Debemos hacernos esta sencilla pregunta: ¿existe una amenaza directa a nuestro bienestar en este momento? La respuesta suele ser no. Si la respuesta es sí, normalmente sabemos instintivamente qué hacer para escapar de esas amenazas.

La mayoría de las veces, no hay un peligro apremiante. Las amenazas psicológicas son las que simplemente se ciernen vagamente sobre nosotros. La falta de inmediatez y especificidad les permite acecharnos sin que las detectemos.

Por último, si nuestros miedos son meramente psicológicos, aquí hay algunas formas excelentes de desarmarlos. Primero, dígaselo a otra persona. Tendemos a ser mejores en reconocer los miedos irracionales de los demás que en ver a través de nuestros propios miedos. Por el contrario, los demás suelen ser mejores en identificar nuestros miedos irracionales. Además, a veces el mismo proceso de compartir verbalmente una preocupación nos permite ver lo irracional de la misma.

Otra técnica es hacerse la pregunta, ¿Cuál sería realistamente el peor escenario si este miedo se hiciera realidad? Por lo general, no es tan malo como el ego lo hace parecer. Hacer esta pregunta también nos permite ver la improbabilidad de los escenarios que nuestro ego infla en nuestra mente. Por ejemplo, tal vez su hijo o hija elige no estudiar sus matemáticas adecuadamente y corre el riesgo de suspender un examen. La solución es encontrar una manera de alentarlos a estudiar de manera más efectiva o permitirles sufrir las consecuencias de suspender un examen.

Sin embargo, la tentación es inflar el problema de simplemente no estudiar de manera efectiva para un examen en particular, a un problema de ruina académica inminente y el fracaso final de nuestro hijo en la vida, es un escenario irracional. Este miedo al fracaso definitivo es el producto de un ego hiperactivo. Son temores irracionales que no se derivan directamente del problema real en cuestión. Todos nos hemos visto afectados por este tipo de preocupaciones exageradas. Pueden acosarnos y obstaculizar nuestra capacidad de abordar reflexivamente el problema real. El primer paso para desarmar estos temores es exponerlos.

Tercera técnica

Por último, las perturbaciones personales aportan otro regalo a nuestra atención plena. Esta afirmación puede parecer contra intuitiva. Es decir, ¿Cómo puede la atención plena surgir de nuestras perturbaciones? Uno de los ingredientes esenciales de la atención plena es la aceptación de las cosas que no podemos controlar. Cuando nos perturbamos, suele ser una señal de que estamos intentando controlar algo que no podemos o no deberíamos intentar controlar. Si nos permitimos que nos moleste algo que no está bajo nuestro control, no podemos estar centrados ni atentos.

Pero la buena noticia es que las perturbaciones en sí mismas son pistas de que estamos intentando controlar algo que no deberíamos. El simple hecho de sentirnos perturbados es una señal de que tenemos un problema que, por lo general, es culpa nuestra. Estas perturbaciones en nuestra psique son como rocas que podemos utilizar para cruzar un río de frustración sin mojarnos. Son peldaños hacia la atención plena. Si algo nos perturba, simplemente tenemos que preguntarnos: ¿es algo que puedo controlar? Si está bajo nuestro control, arréglelo; Si no está bajo tu control, que es lo más frecuente, déjalo ir. Al aprender a dejar ir y dejar estos asuntos en las manos capaces de Dios, podemos aprender a descansar.

No le corresponde a nuestro ego arreglar algo que no está bajo nuestro control. Tomemos el tráfico, por ejemplo. El tráfico ha sido uno de mis mayores desafíos con la atención plena. El único aspecto sobre el que tengo algún control con respecto al tráfico es cómo conduzco mi auto. No tengo control sobre lo que hacen los demás, pero lo que hacen o no hacen a menudo me afecta mucho. De todos modos, la única manera de permanecer consciente en el tráfico es dejar de lado mis juicios sobre lo que los demás hacen o no hacen, o deberían o no deberían hacer, y simplemente conducir de la manera más segura posible; enojarse no soluciona nada. Con solo aceptar el tráfico, tal como es, sin resistencia, puedo ser consciente en el tráfico, en lugar de estar ansioso, nervioso y enojado.

En conclusión
El ego adecuadamente controlado fomenta la atención plena. Las técnicas anteriores están diseñadas para ayudarnos a reconocer los signos de la extralimitación de nuestro ego y ayudarnos a evitar las tormentas psicológicas auto infligidas que esto impone en nuestras vidas. Al buscar nuestra identidad en nuestra conciencia, podemos conectarnos con la realidad mística que hace que nuestra existencia sea única y significativa en primer lugar. Aprender a distinguir entre amenazas físicas inmediatas y amenazas psicológicas exageradas nos enseña a desarmar mejor los miedos innecesarios. Y finalmente, aceptar las cosas que no podemos cambiar, sin resistirnos a ellas, nos permite ser conscientes en circunstancias sobre las que tenemos poco control. Estas técnicas simples, aplicadas de manera constante a lo largo del tiempo, transformarán nuestros egos de amos a sirvientes y abrirán las puertas a una mayor atención personal.



















jueves, 21 de marzo de 2024

El poderoso vínculo entre el yoga y la satisfacción corporal

El poderoso vínculo entre el yoga y la satisfacción corporal 


Cuando nos miramos al espejo, no necesariamente vemos la realidad de nuestro propio cuerpo. La imagen corporal es muy subjetiva, al igual que la satisfacción corporal o cómo nos sentimos con respecto a nuestro propio cuerpo. Una persona con alta satisfacción corporal aprueba y cuida su cuerpo a pesar de sus imperfecciones reales o percibidas, mientras que alguien con baja satisfacción corporal tiene más probabilidades de modificar su comportamiento debido a sentimientos negativos sobre su cuerpo. Es posible que eviten situaciones sociales, se obsesionen con los defectos, hagan demasiado ejercicio o adopten una dieta restrictiva y sientan vergüenza o culpa por su apariencia.

Entonces, ¿cómo puede alguien mejorar la satisfacción corporal? Dianne Neumark-Sztainer, Ph.D., MPH, profesora y jefa de división de Epidemiología y Salud Comunitaria de la Universidad de Minnesota, ha encontrado una fuerte correlación entre el yoga y la satisfacción corporal, y ha descubierto que aquellos que practican yoga regularmente experimentan una mayor satisfacción corporal. que los que no lo tienen.

Yoga y satisfacción corporal
En el estudio de Neumark-Sztainer, se entrevistó a 46 adultos jóvenes que practicaban yoga al menos 30 minutos por semana sobre su imagen corporal. Estos adultos jóvenes son un subconjunto de un estudio más amplio de salud y bienestar de 15 años realizado por Neumark-Sztainer llamado Proyecto EAT. El 83% de los entrevistados expresaron que el yoga tiene un impacto positivo en su imagen corporal, y también se encontró que tenían mayores niveles de satisfacción corporal que el resto de personas del estudio.

Estos resultados refuerzan los hallazgos de investigaciones anteriores. Como doctorado. Sara Clancy, candidata en la Universidad Estatal de Washington, realizó un estudio con 32 estudiantes universitarios con poca o ninguna experiencia en yoga para su tesis. En el estudio, la mitad del grupo participó en un programa de yoga de 10 semanas, mientras que la otra mitad no hizo ningún tipo de yoga. Después de las 10 semanas, el grupo de yoga informó una mayor satisfacción corporal que al principio, mientras que el grupo que no practicaba yoga no. Clancy también descubrió que el grupo de yoga surgió reportando una mayor aceptación, conciencia, espiritualidad, conexión mente-cuerpo, compasión corporal y atención plena a uno mismo, al cuerpo físico y funcional.

Un estudio australiano de 8.009 mujeres de entre 34 y 39 años con distintos IMC arrojó resultados similares. Del 65% de las mujeres en el rango de peso "normal", aquellas que practicaban yoga o meditación regularmente tenían más probabilidades de informar que estaban satisfechas con su peso y forma corporal que aquellas que no practicaban yoga. Las mujeres que practicaban yoga y meditación también eran más propensas a hacer ejercicio y seguir una dieta de bajo índice glucémico o libros de dietas en lugar de fumar o ayunar, como era más común entre las mujeres con obesidad.

La correlación entre el yoga y la satisfacción corporal también aparece en todos los géneros, como lo demuestra el estudio de investigación de Mary Flaherty de 2014. Utilizando dibujos de figuras masculinas, el estudio exploró el tema de la imagen corporal con 82 hombres físicamente activos de alrededor de 40 años de edad. Se encontró que los 48 hombres que practicaban yoga tenían una satisfacción corporal significativamente mayor que los otros hombres, incluso cuando esos hombres participaban en otros tipos de entrenamiento físico.

¿Puede el yoga también perjudicar nuestra satisfacción corporal?
Si bien toda esta investigación y evidencia anecdótica apunta a que podemos aumentar nuestra satisfacción corporal practicando yoga, hay un problema. En el estudio de Neumark-Sztainer, el 28% de los yoguis encontró que la influencia del yoga también podría ser negativa, principalmente debido a la comparación de la apariencia física y el rendimiento con otros estudiantes en clase.

Neumark-Sztainer sugiere algunos ajustes que los profesores y los estudios pueden hacer para reducir esa comparación. Ella recomienda a los profesores hablar del cuerpo sólo en términos de gratitud y discutir los beneficios de la práctica para la salud en lugar de la idea de tonificar o verse bien. También es importante que los estudios dejen claro que todos los cuerpos son bienvenidos en todas las clases. Para hacer esto, los estudios pueden examinar su marketing, redes sociales y sitio web, asegurándose de que haya una representación justa de cuerpos de todo tipo. Si el estudio tiene espejos, los profesores pueden animar a los estudiantes a utilizarlos sólo con fines de alineación.

Cómo crear una práctica individual que fomente una mejor imagen corporal
Pero ¿y si practicas en casa? ¿Cómo puedes asegurarte de que tu práctica individual sea enriquecedora y sin prejuicios? El primer paso es encontrar un espacio que se sienta seguro y libre de juicios, permitiendo que la atención se centre en cómo se siente el cuerpo, no en cómo se ve. Para usted, “seguro” puede significar un espacio donde pueda estar solo, un espacio sin espejos o incluso simplemente usar ropa que le resulte cómoda y permita que cualquier pensamiento sobre su cuerpo se desvanezca. Pruebe también los siguientes métodos:

Permitir la práctica.
Reconoce que el yoga es una práctica. No se trata de ser perfecto ni de llegar a ninguna parte. Permítete dejar ir la perfección y sumergirte en el proceso.
Fortalecer el núcleo. No se trata de abdominales duros como una roca; el núcleo, o chakra manipura, tiene que ver con nuestro sentido de uno mismo y nuestro amor propio. Cuando mejoramos la fuerza del core mejoramos cómo nos sentimos con nosotros mismos.
Muévete de la manera que más te convenga. 
Esto puede significar modificar ciertas posturas para que funcionen con la alineación de su cuerpo, o puede ser encontrar un estilo de práctica que le resulte agradable. De cualquier manera, es importante honrarse a sí mismo y seguir lo que funcione para usted.
Utilice la respiración consciente. Centrarse en la respiración nos lleva al momento presente y nos da un descanso del torbellino de pensamientos e imágenes que nos bombardean. Si añadimos un mantra o intención a la respiración, su poder se amplifica aún más. Por ejemplo, puedes inhalar compasión y exhalar juicio. Siéntete libre de reemplazar la compasión y el juicio con cualquier otra combinación de ideas que te recuerden amarte a ti mismo.
Reconocer pensamientos negativos. Durante savasana, a menudo pido a los estudiantes que observen sus pensamientos con curiosidad imparcial y que noten cualquier patrón repetitivo. Cuando tomamos conciencia de nuestros pensamientos negativos, podemos empezar a cambiarlos de forma activa y suave; Con la práctica podemos literalmente reconfigurar el cerebro.
Cuando realmente piensas en el significado y el propósito final del yoga (levantar el velo del engaño para descubrir lo que es real y verdadero), tiene mucho sentido que la práctica pueda mejorar la satisfacción corporal. Todo lo que necesitas es un ambiente seguro y un maestro que refuerce que el yoga se trata de cómo nos sentimos, no de cómo nos vemos. La práctica misma hará el rest

Traducción libre de un artículo publicado por Erin Bourne YOGA BASICS





























martes, 12 de marzo de 2024

6 técnicas yóguicas para transformar una mente negativa

6 técnicas yóguicas para transformar una mente negativa

 No todos los pensamientos son iguales: los pensamientos positivos y negativos varían tanto en número como en efecto psicológico. La gran mayoría (hasta el 70%) de nuestros pensamientos son negativos, lo que equivale a unos 40.000 pensamientos negativos al día. Estudios recientes han demostrado que el pensamiento negativo excesivo "puede dañar las estructuras neuronales que regulan las emociones, la memoria y los sentimientos". Nuestros pensamientos negativos también forman los samskaras más fuertes (impresiones almacenadas y patrones emocionales) que colorean y condicionan nuestra respuesta a estímulos futuros.

A medida que nuestros samskaras y pensamientos negativos se repiten una y otra vez, aumentan las hormonas del estrés y reconfiguran nuestros cerebros para producir un sesgo de negatividad aún más fuerte. Afortunadamente, existen varias herramientas (extraídas de Oriente y Occidente) para ayudar a eliminar los pensamientos negativos, desenredar nuestros samskaras y reconfigurar físicamente nuestro cerebro para experimentar más calma, paz y alegría.

Etiquetar y descartar la negatividad
Una técnica básica para gestionar los pensamientos negativos es simplemente etiquetarlos como positivos o negativos. Empiece por captar cada pensamiento a medida que surja y luego decida si es negativo o positivo. Para pensamientos que son difíciles de etiquetar, intente preguntar "¿este pensamiento es útil o inútil?" o "¿este pensamiento es verdadero o falso?" Cuando un pensamiento se considere negativo, inútil o falso, utilice su estado negativo como motivación para descartarlo lo más rápido posible y cambiar su atención a algo neutral (su respiración, drishti, etc.) o positivo (gratitud, mantra, etc.). ). Intenta practicar esto tanto como sea posible a lo largo del día.

Crea alegría a través de la satisfacción
La satisfacción es una práctica muy valorada en el yoga, y con razón. Aceptar nuestras circunstancias tal como son es un poderoso antídoto contra el pensamiento negativo. Patanjali nos dice en los Yoga Sutras que “practicando Samtosha se alcanza la alegría suprema”. Cuando notes pensamientos de anhelo por lo que no tienes o de codiciar las posesiones de los demás, intenta sentir gratitud por todo lo que tienes y alegría por la felicidad de los demás. Cuando notes pensamientos de envidia hacia los demás, intenta felicitarlos o encontrar una manera de celebrar su éxito o buena suerte. También puedes utilizar tus sentimientos de descontento como motivación para centrar tu atención en los cambios positivos que estás realizando (o has realizado recientemente) en tu vida.

Cambia tu enfoque con la meditación
Si bien es casi imposible eliminar todos los pensamientos, la meditación es una herramienta poderosa para eliminar y disminuir la mayoría de los pensamientos negativos y repetitivos de nuestra mente. Al principio, una práctica de meditación puede amplificar tu conciencia de cuántos de nuestros pensamientos son negativos; pero con la práctica fortalecerás tu enfoque y concentración para poder desviar tu atención de los pensamientos negativos. Experimente con diferentes formas de meditación para encontrar la que mejor se adapte a su personalidad, estilo de vida y constitución. Si siente que su mente se estanca constantemente, pruebe la meditación japa. Si sientes que tus pensamientos son demasiado negativos, prueba la meditación metta.

Cambia tu estilo de vida para cambiar de opinión
A medida que aumenta tu conciencia del número, tipo y calidad de tus pensamientos, podrás examinar los patrones más amplios de tus pensamientos. La preocupación, la crítica, la culpa, la hostilidad, el pesimismo, el juicio, la reflexión y el arrepentimiento son los patrones de pensamiento negativos más comunes. Tómate uno o dos momentos cada día para reflexionar y/o escribir un diario sobre los patrones generales de tus pensamientos recientes. Observe qué patrones de pensamiento son los más comunes y qué patrones crean los pensamientos más pegajosos que debe dejar de lado. Investiga y contempla qué antídotos (aceptación, perdón, gratitud, amabilidad, simpatía, etc.) serían más efectivos para tus patrones de pensamiento más desafiantes. Experimente con estas contramedidas cuando note que surgen estos patrones de pensamiento. Investigue también la correlación de los patrones de pensamiento negativos con los hábitos personales, las tareas diarias o las elecciones de estilo de vida (dieta, entretenimiento, trabajo, amigos, etc.). Experimente adoptando un estilo de vida más yóguico para ver cómo sus hábitos diarios afectan sus patrones de pensamiento.

Eliminar proyecciones falsas
La autocrítica y el diálogo interno negativo son procesos comunes de pensamiento negativo. Desde una perspectiva yóguica, esto se debe a asmita (yo soy), la sobreidentificación de nosotros mismos con nuestro ahamkara o ego. Nuestra autoimagen es inherentemente defectuosa, distorsionada y llena de proyecciones falsas. Esta autoimagen puede contener opiniones negativas tanto externas (soy pobre) como internas (soy una mala persona). Vairagya (desapego), pratyahara (enfoque interior), svadhyaya (autoestudio/contemplación) y bhakti (devoción) son prácticas yóguicas efectivas para examinar, refinar y reducir nuestra sobreidentificación con ahamkara y nuestra autoimagen disfuncional.

Sé amable y compasivo contigo mismo
Explorar y examinar los aspectos negativos de su mente puede hacer que se sienta golpeado en el corazón y destrozado en el espíritu. Cuando esto suceda, será útil incorporar y practicar la autocompasión y la bondad. Sea amable consigo mismo reconociendo que estas técnicas son difíciles y desafiantes de practicar. Date permiso para ser tierno, amoroso y afectuoso con tu corazón y tu mente al explorar el sufrimiento que nuestras mentes pueden crear en nuestras vidas. Haga una lista de las cosas que le resultan especialmente enriquecedoras cuando surge la necesidad de bondad hacia uno mismo.

Minimizar y eliminar los pensamientos negativos no es fácil. Nuestra evolución nos ha programado para tener un sesgo negativo hacia nuestro entorno: nuestros cerebros son más sensibles y reactivos hacia los pensamientos y experiencias negativos que hacia los positivos o neutrales. Esto nos ha resultado muy útil para protegernos del peligro físico, pero tiene el desafortunado efecto secundario de aumentar el sufrimiento y el bienestar mental. Afortunadamente, contamos con un increíble conjunto de herramientas yóguicas para combatir el pensamiento negativo y promover la calma, la paz y la alegría.