Agua y yoga: ¿Cuándo es el mejor momento para beber?
Tu cuerpo y tu respiración deben fluir, pero tu botella de agua no, al menos no durante tu práctica de yoga. No beber agua mientras practicas yoga puede sonar extraño y contradictorio, pero el consumo de agua tiene muchos efectos fisiológicos y energéticos en tu cuerpo. Maximizar la hidratación mientras mantienes una práctica regular de yoga es un poco difícil de equilibrar. Aun así, se puede lograr siguiendo consejos sencillos sobre cuándo y cuánta agua beber antes de ir al estudio de yoga.
¿Cuánta agua debes beber en general?
Para el consumo de agua, el consejo más sencillo es directo: bebe cuando tengas sed. Si bien es útil, este consejo suele ser demasiado simple, ya que la sed es una señal de que tu cuerpo se está deshidratando. Anteriormente, los estudios recomendaban beber ocho vasos de agua al día, pero ahora la mayoría de los asesores de salud reconocen que cada persona necesita diferentes cantidades de agua debido a diversos factores internos y externos, como el género, la complexión, el entorno y el estilo de vida. Por ejemplo, las personas que hacen ejercicio con frecuencia o que viven en entornos cálidos, secos o de gran altitud generalmente necesitan más agua. También se recomienda beber en proporción al tamaño corporal, y es probable que los hombres necesiten más agua que las mujeres. Si quieres calcular la cantidad de agua que te conviene, ten en cuenta que casi todos los alimentos y bebidas que consumes contribuyen a tu consumo diario de líquidos.
Por suerte, tu cuerpo te avisará si no estás consumiendo suficiente agua. Mareos frecuentes, dolores de cabeza o sequedad (ya sea en la piel, la boca, los ojos o los labios) indican que debes aumentar tu consumo de agua. La orina oscura, la micción poco frecuente o el estreñimiento podrían indicar que debería beber más. Los signos de deshidratación durante la práctica de asanas u otras formas de ejercicio incluyen falta de sudor, calambres y rigidez muscular.
Por otro lado, es posible sobrehidratarse. Cuando se bebe demasiada agua o se consume demasiado rápido, la micción frecuente agota los electrolitos que el cuerpo necesita para digerir correctamente los alimentos y mantenerse hidratado. Algunos signos de que se está bebiendo en exceso incluyen orina clara, micción frecuente, exceso de mucosidad e incapacidad para saciar la sed. La pesadez abdominal y la hinchazón también son signos de que se puede estar bebiendo más agua de la necesaria.
Consejos ayurvédicos para beber agua
Si bebes suficiente líquido y aun así sientes sed, es posible que tu cuerpo no lo esté absorbiendo correctamente. El Ayurveda recomienda ciertas prácticas para beber agua que pueden ayudarte a lograr una hidratación óptima.
Antes que nada, aunque pueda ser tentador, ¡no bebas agua fría! El agua fría es contraria al concepto de agni, el fuego digestivo que necesitamos para que el prana (energía vital) circule por nuestro cuerpo. El experto en Ayurveda, Dr. Vasant Lad, incluso llega a decir que el agua fría es un veneno para el sistema digestivo. Si el agua está tibia, ¡mucho mejor! Hervir el agua estimula la digestión y la circulación, facilitando que el cuerpo absorba nutrientes y elimine toxinas. El Ayurveda también recomienda una práctica llamada ushapan, que consiste simplemente en beber agua (aproximadamente un litro) a primera hora de la mañana. Para una máxima absorción, practica beber a sorbos lentamente y sentado para asegurar que tu cuerpo y órganos estén relajados.
Agua y Yoga: ¿Cuándo beber?
Si empiezas cada día bebiendo agua tibia y sorbiendo antes de las comidas (no justo después) y ocasionalmente a lo largo del día, es probable que no necesites hidratarte durante tu práctica de yoga. En una clase de yoga de ritmo rápido, beber lentamente 235 ml de agua al menos 30 minutos antes es beneficioso para mantener la hidratación. Si es posible, evita beber agua justo antes o durante la clase. Además de inflar nuestro cuerpo, consumir grandes cantidades de agua antes o durante la práctica también interfiere con nuestro cuerpo energético; una teoría dice que beber sorbos durante la práctica de yoga es como verter agua sobre nuestro fuego interior mientras intentamos avivarlo.
Al realizar actividad física intensa, a menudo confundimos la necesidad de agua con la necesidad de aire. De hecho, he descubierto que la "sed" imaginaria es una de mis distracciones más comunes durante las prácticas de asanas y meditación. Si esto te suena conocido, resistir el deseo innecesario de beber agua puede ser una buena práctica de tapas, o autodisciplina, ya que usar la autocontrol compasiva contra nuestros impulsos nos ayuda a fortalecernos a través de la transformación. Si sientes sed durante el yoga, tómate un momento para conectar con tu cuerpo. Después de unas cuantas respiraciones profundas, si la sensación persiste, incorpora el consumo de agua a tu práctica; bebe a sorbos conscientemente y no permitas que beber te distraiga, ni a ti ni a los demás.
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